Paro y precariedad: el paro registrado en Alcorcón vuelve a superar las 11.000 personas y el 90% de los contratos que se firman son temporales

Secretaría de Movimiento Obrero.- En enero de 2017 residían en Alcorcón 11.292 parados registrados. El dato real de trabajadores/as desempleados/as que demandan un empleo es superior. El dato de paro registrado solo refleja a aquellas personas que cumplen con los requisitos de carecer de un trabajo y estar registrado como demandante de empleo en las oficinas del servicio madrileño de empleo.

La mayoría de la población en paro son mujeres (el 57%), en enero había 6.414 mujeres y 4.878 hombres en paro. Por tramos de edad de la población en paro de Alcorcón, casi la mitad (el 48%) tiene 45 o más años. La inmensa mayoría de la población en paro ha trabajado anteriormente en el sector servicios (77%), con pesos más reducidos para la población en paro procedente de la construcción (10%), la industria (8%) o el colectivo sin empleo anterior.

En enero de 2017 el paro ha aumentado en 301 personas respecto a diciembre debido a la estacionalidad y precariedad del empleo de los servicios ligado a la campaña navideña y que una vez finalizada, se traduce en el despido de las trabajadores y trabajadores contratados para atender los picos de demanda de la temporada navideña. No obstante, en términos interanuales (enero 2016-enero 2017) el paro registrado baja en 1.420 personas (-11,2%).

El repunte mensual del paro en enero ha sido más alto en Alcorcón (2,74%) que en el promedio de la Comunidad de Madrid (2,38%), aunque similar al de otras ciudades de la zona sur de la comunidad. En términos interanuales, el descenso del paro registrado se modera en Alcorcón hasta el -11,17%, que no obstante, es mayor que el descenso en el conjunto de la comunidad (-9,84%), y similar al de otras ciudades de la zona sur de Madrid.

La evolución del paro no siempre es coincidente con la evolución del empleo, es decir un descenso del paro puede deberse a la creación de empleo o al descenso de la población activa (emigración, efecto desánimo…). Además, la estadística de paro registrado mide la localidad de residencia de la persona en paro, pero no la localidad donde se ubica dicho puesto de trabajo.

Por tanto, el descenso del paro no quiere decir que se cree empleo necesariamente o que ese empleo se cree en Alcorcón. Cuando un político se atribuye el mérito de la creación de empleo (nunca de su destrucción), en la mayoría de los casos se está colgando medallas de puestos de trabajo creados en otras localidades de la Comunidad de Madrid e incluso fuera de ella.

El paro no golpea por igual todas las zonas y barrios de Alcorcón y se pueden analizar los datos desglosados por códigos postales, lo que permite situar mejor la dimensión y evolución del problema del paro en cada barrio y área de Alcorcón. El mayor número de parados se concentra en el código postal 28922: los barrios de Ensanche Sur, Retamas, Parque Oeste y parte del centro (3.740 parados, 79 más que el mes anterior), seguido del código 28921 correspondiente a la zona centro y el casco viejo, con 2.804 parados, 111 parados más que en diciembre, el código 28923 que corresponde a Ondarreta, Torres Bellas,… donde residen 1.761 parados, 43 más que el mes anterior, el código 28924 abarca el Parque Lisboa y la Avenida de la Libertad y cuenta con 1.553 parados, 25 más que el mes anterior y finalmente el código 28925 que cubre los barrios de Valderas y Los Castillos, donde residen 1.429 parados, con un aumento de 38 parados en el último mes.

El PP ganó las elecciones municipales de mayo de 2011. Durante sus primeros años de gobierno el paro siguió aumentando en Alcorcón, y solo cuando la situación económica empezó a recuperarse en el conjunto de la comunidad y del país, Alcorcón también dejó de destruir empleo y empezó a reducir las cifras del paro, a costa de disparar de nuevo los niveles de precariedad del empleo que se genera.

En junio de 2011, cuando tomó posesión había en Alcorcón 13.486 parados registrados. En diciembre de 2011 ya había aumentado hasta 13.742 parados registrados, y en diciembre de 2012 ya eran 15.243 parados registrados. En diciembre de 2013 había descendido ligeramente hasta 15.053 parados, siguió descendiendo y cerró 2014 con 13.806 parados, 2015 con 12.444 parados y 2016 con 10.991 parados registrados.

En diciembre de 2016 se firmaron 3.691 contratos de trabajo en Alcorcón, de los que casi nueve de cada diez fueron contratos temporales (88%) y apenas el 12% fueron contratos indefinidos. La precariedad y la temporalidad es la norma de los contratos que firman las empresas en Alcorcón. El 90% de las contrataciones correspondieron al sector servicios, mientras que la construcción (5%) y la industria (5%) han tenido un peso testimonial en los contratos firmados. De todos los contratos firmados, las mujeres solo supusieron el 48% del total, a pesar de que son clara mayoría entre la población en paro de Alcorcón y de la Comunidad de Madrid.

En 2016 había en Alcorcón 67.145 trabajadores/as afiliados a la Seguridad Social, de los que el 69% tenían un contrato indefinido, el 20% un contrato temporal y del 11% restante no constaba el tipo de contrato. En cuanto al tipo de jornada, el 66% trabaja a tiempo completo, el 22% trabaja solo por horas (jornada parcial o fijos discontinuos) y el 12% restante no consta el tipo de jornada.

El funcionamiento de nuestro mercado de trabajo implica que una parte (empresarios) detenta el control de las empresas y fija las condiciones de los puestos de trabajo frente a una masa de población y trabajadores que se ubica en situación de desigualdad frente al empresario, y a los que cada vez se le recortan más los pocos instrumentos de los que dispone (sindicatos, estatuto de los trabajadores, negociación colectiva, derecho a la huelga,…) para equilibrar mínimamente su situación frente al empresario/capitalista.

La precariedad laboral afecta a miles de personas que residen en Alcorcón. Además de la población inactiva en edad de trabajar (estudiantes, personas retiradas o desanimadas,…) en Alcorcón hay más de 11.000 personas en paro registrado, muchas de ellas paradas de larga duración y sin ingresos, que soportan un grado de precariedad y exclusión laboral extrema (sin trabajo, sin ingresos). Entre la población que sí trabaja, los niveles de precariedad se disparan entre los trabajadores que soportan contratos temporales y/o jornadas parciales de unas pocas horas.